New U.S. rules needed if Cuba is to buy farm goods
Cuba has bought animal feed, poultry from the United States previously
Published on: Oct 2, 2015
Cuba could be an important buyer of U.S. farm goods, particularly
poultry meat and animal feeds, but changes are needed in Washington to
allow the island nation to get credit to make such purchases.
"They are not buying from the United States anymore. They can't get
credit, they pay cash and they are getting generous offers of credit
from a number of other countries," William Messina, agricultural
economist at the University of Florida who has studied Cuba trade
issues, told Farm Futures. "The biggest thing is they have cash flow
issues, so importing on credit is very important to them."
The recent restoration of diplomatic relations under the Obama
Administration may not produce a windfall in trade with Cuba until trade
policies are changed in Washington, he said.
U.S. credit has been denied since passage in 2000 of the Trade Sanctions
Reform and Export Enhancement Act, he said. The act allows for the trade
of agriculture goods and medicine but on a cash basis.
While there have be some efforts in Congress to loosen those credit
restrictions, Messina doubts there will be any movement until after the
Presidential election in November 2016.
"Then the question is who gets elected. Some of the candidates want to
reverse the opening of diplomatic relations," said Messina, speaking on
the sidelines of the Oilseed and Grain Trade Summit in Minneapolis.
Cuba's buying of U.S. animal feed ingredients and poultry slowed after
2008 as other countries offered credit that allowed for delayed payments.
Cuba's proximity to the United States offers obvious shipping
advantages, but the credit terms offered by other trading partners has
offset those advantages. Messina said shippers have told him that
lifting the trade barriers could save Cuba about $5 million a year in
shipping costs.
Source: New U.S. rules needed if Cuba is to buy farm goods - Farm
Futures -
http://farmfutures.com/story-new-rules-needed-cuba-buy-farm-goods-0-132657
Cuba, with a population of a little over 11 million people, imports about 80% of its total food requirements. The measures that are being taken to increase food production, chief among which is the allocation of fallow land to private individuals and groups, are not working. Here you will find data from press sources on this Cuba and food in English and Spanish.
Saturday, October 3, 2015
Las 'cantinas', comedores para viejitos
Las 'cantinas', comedores para viejitos
ADRIANA ZAMORA | La Habana | 3 Oct 2015 - 7:29 am.
Son responsabilidad de las autoridades municipales y atienden a ancianos
y familias de muy bajos recursos. 'La demanda es bastante grande', dice
un trabajador.
Sobre la puerta de entrada un cartel con letras rojas: Sistema de
Atención a la Familia. Dentro, un televisor Panda encendido con dos
ancianos como espectadores. En una de las mesas de hierro destartaladas,
otros cuatro ancianos juegan un dominó silencioso.
Todos están vestidos con ropas de mucho uso. Algunos con camisas de
milicianos y pantalones verde olivo. Muchos están mal peinados y llevan
objetos raros: una lata que nadie sabe para que sirve, un palo para
remendar la pata de alguna cama, una jaba llena de bolsas de naylon.
El comedor parece desolado aunque lleno de gente que va y viene con la
misma actitud de los comensales. Todo parece gastado y sucio, desde el
suelo de granito hasta el mobiliario. En una pared, la tablilla que
anuncia el menú del día: arroz, frijoles y huevo hervido.
Los comedores como este son conocidos popularmente como "la cantina" o
"el comedor de los viejitos" y son responsabilidad del Poder Popular de
cada municipio.
Un gastronómico que lleva diez años trabajando en uno de ellos explica
que "son para ancianos de bajos recursos, que no pueden pagarse la
alimentación con sus propios ingresos"; aunque en el "comedor" del
municipio Cerro hay más de una familia que ha podido acceder por otras
situaciones sociales.
"Aquí les damos alimentos por precios muy bajos. Hacemos almuerzo y
comida. La demanda es bastante grande", añade el gastronómico.
Alberto Pérez, un hombre de 75 años de edad logró que el trabajador
social que "lo atiende" le gestionara una pensión de 45 pesos a él y a
su hijo con síndrome de Down. Con ese mismo dinero pagaran el comedor.
"Y seguimos en las mismas —comenta Alberto—, viviendo de la basura.
Parece una burla más que una ayuda. Aunque le estoy muy agradecido al
trabajador social porque (el comedor) no nos tocaba y el insistió hasta
que lo logró".
La calidad de los alimentos es un punto conflictivo, pues es consenso
general que "la comida es mala y poca". Sin embargo, el único viejito
beneficiado que quiso hablar dice que en su casa "comería peor".
"Mi pensión no me alcanza ni para la mitad de lo que como aquí", añade.
Las "cantinas" no escapan de los rumores de "robos", práctica común en
toda Cuba. Pero el gastronómico asegura que en su comedor trata "de
elaborar los alimentos lo mejor posible".
"Es el Poder Popular quien los manda y la calidad de la materia prima
depende de ellos. Yo me esfuerzo con lo que tengo", afirma.
Sin duda, las "cantinas" significan una ayuda para muchos y la
supervivencia para otros. En un país donde la población envejece a pasos
acelerados, el Gobierno paga a los jubilados retiros irrisorios y los
que no están pensionados y no tienen familia nadie sabe cómo sobreviven.
Para acceder a los servicios de un comedor del Sistema de Atención a la
Familia hay que seguir un proceso riguroso.
"Lo primero es ver al trabajador social del área para que evalúe el
caso. Hay que indagar los ingresos que tiene el anciano y si tiene hijos
porque, si los tiene, son ellos los que deben ocuparse, no nos toca a
nosotros", explica Aleida, funcionaria de atención a la población en el
Poder Popular de Habana del Este.
Interrogada sobre lo que pasa si los hijos no quieren responsabilizarse,
se encoge de hombros.
Por suerte, muchos trabajadores sociales se solidarizan y buscan la
manera de beneficiar a personas que no cumplen los requisitos estrictos.
Los trabajadores de los comedores también suelen ser cooperativos. Hace
unos días, la "cantina" situada en Línea y 18, Vedado, fue cerrada por
funcionarios de Higiene y Epidemiología a causa de un caso de cólera
detectado entre los comensales.
La mujer afectada no era de los "censados" en el comedor. Se trataba de
un caso de solidaridad: los trabajadores le permitieron comer allí
porque no tenía dinero para nada más.
Según cree el gastronómico, los responsables del comedor de Línea y 18
deben haber recibido una reprimenda del Poder Popular. "Se supone que
para comer aquí tienes que estar censado. Pero, la verdad, yo también le
hubiese servido un plato de comida".
"La mayoría de los que llevamos años trabajando en esto no tenemos
corazón para decirle que no a alguien que lo necesite. No importa lo que
digan los que trabajan detrás de un buró. Ellos no viven lo que vivimos
nosotros todos los días", concluye.
Source: Las 'cantinas', comedores para viejitos | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1443806905_17278.html
ADRIANA ZAMORA | La Habana | 3 Oct 2015 - 7:29 am.
Son responsabilidad de las autoridades municipales y atienden a ancianos
y familias de muy bajos recursos. 'La demanda es bastante grande', dice
un trabajador.
Sobre la puerta de entrada un cartel con letras rojas: Sistema de
Atención a la Familia. Dentro, un televisor Panda encendido con dos
ancianos como espectadores. En una de las mesas de hierro destartaladas,
otros cuatro ancianos juegan un dominó silencioso.
Todos están vestidos con ropas de mucho uso. Algunos con camisas de
milicianos y pantalones verde olivo. Muchos están mal peinados y llevan
objetos raros: una lata que nadie sabe para que sirve, un palo para
remendar la pata de alguna cama, una jaba llena de bolsas de naylon.
El comedor parece desolado aunque lleno de gente que va y viene con la
misma actitud de los comensales. Todo parece gastado y sucio, desde el
suelo de granito hasta el mobiliario. En una pared, la tablilla que
anuncia el menú del día: arroz, frijoles y huevo hervido.
Los comedores como este son conocidos popularmente como "la cantina" o
"el comedor de los viejitos" y son responsabilidad del Poder Popular de
cada municipio.
Un gastronómico que lleva diez años trabajando en uno de ellos explica
que "son para ancianos de bajos recursos, que no pueden pagarse la
alimentación con sus propios ingresos"; aunque en el "comedor" del
municipio Cerro hay más de una familia que ha podido acceder por otras
situaciones sociales.
"Aquí les damos alimentos por precios muy bajos. Hacemos almuerzo y
comida. La demanda es bastante grande", añade el gastronómico.
Alberto Pérez, un hombre de 75 años de edad logró que el trabajador
social que "lo atiende" le gestionara una pensión de 45 pesos a él y a
su hijo con síndrome de Down. Con ese mismo dinero pagaran el comedor.
"Y seguimos en las mismas —comenta Alberto—, viviendo de la basura.
Parece una burla más que una ayuda. Aunque le estoy muy agradecido al
trabajador social porque (el comedor) no nos tocaba y el insistió hasta
que lo logró".
La calidad de los alimentos es un punto conflictivo, pues es consenso
general que "la comida es mala y poca". Sin embargo, el único viejito
beneficiado que quiso hablar dice que en su casa "comería peor".
"Mi pensión no me alcanza ni para la mitad de lo que como aquí", añade.
Las "cantinas" no escapan de los rumores de "robos", práctica común en
toda Cuba. Pero el gastronómico asegura que en su comedor trata "de
elaborar los alimentos lo mejor posible".
"Es el Poder Popular quien los manda y la calidad de la materia prima
depende de ellos. Yo me esfuerzo con lo que tengo", afirma.
Sin duda, las "cantinas" significan una ayuda para muchos y la
supervivencia para otros. En un país donde la población envejece a pasos
acelerados, el Gobierno paga a los jubilados retiros irrisorios y los
que no están pensionados y no tienen familia nadie sabe cómo sobreviven.
Para acceder a los servicios de un comedor del Sistema de Atención a la
Familia hay que seguir un proceso riguroso.
"Lo primero es ver al trabajador social del área para que evalúe el
caso. Hay que indagar los ingresos que tiene el anciano y si tiene hijos
porque, si los tiene, son ellos los que deben ocuparse, no nos toca a
nosotros", explica Aleida, funcionaria de atención a la población en el
Poder Popular de Habana del Este.
Interrogada sobre lo que pasa si los hijos no quieren responsabilizarse,
se encoge de hombros.
Por suerte, muchos trabajadores sociales se solidarizan y buscan la
manera de beneficiar a personas que no cumplen los requisitos estrictos.
Los trabajadores de los comedores también suelen ser cooperativos. Hace
unos días, la "cantina" situada en Línea y 18, Vedado, fue cerrada por
funcionarios de Higiene y Epidemiología a causa de un caso de cólera
detectado entre los comensales.
La mujer afectada no era de los "censados" en el comedor. Se trataba de
un caso de solidaridad: los trabajadores le permitieron comer allí
porque no tenía dinero para nada más.
Según cree el gastronómico, los responsables del comedor de Línea y 18
deben haber recibido una reprimenda del Poder Popular. "Se supone que
para comer aquí tienes que estar censado. Pero, la verdad, yo también le
hubiese servido un plato de comida".
"La mayoría de los que llevamos años trabajando en esto no tenemos
corazón para decirle que no a alguien que lo necesite. No importa lo que
digan los que trabajan detrás de un buró. Ellos no viven lo que vivimos
nosotros todos los días", concluye.
Source: Las 'cantinas', comedores para viejitos | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1443806905_17278.html
Friday, October 2, 2015
A Queen Without Competition
A Queen Without Competition / 14ymedio, Reinaldo Escobar
Posted on October 2, 2015
14ymedio, Reinaldo Escobar, 1 October 2015 — The "Energy Revolution",
one of the last initiatives promoted by Fidel Castro before his public
retirement, made some peculiar appliances appear in Cuban homes. Perhaps
the most popular was the electric cooking pot was popularly called
Queen, manufactured in China and which serves equally to make a red bean
stew or meat and potatoes.
Those appliances which were distributed in bulk throughout the island,
as if it were a military operation, were sold on credit and at a price
that did not exceed 400 Cuban pesos (about $16 US). One day, coinciding
with the departure of the Commander-in-Chief from his post, those pots
also disappeared.
Since the middle of this year the Queen began to be assembled in Cuba in
the ProHogar plant in the city of Santa Clara, as a part of the
Household Production Industry (INPUD), a project founded in 1964 by the
then Minister of Industry, Ernesto Guevara.
The group made up of 32 skilled workers assembles some 700 appliances a
day that then go for the commercial network of hard currency stores and
are sold at prices exceeding 30 convertible pesos (over $30 US). The
items for sale can no longer be paid for on the installment plan, that
characterized their distribution during the "Energy Revolution."
Also lost in time are the memories of those refrigerators in INPUD
fabricated that were distributed based on "merits" in one's workplace.
Instead, the entity now seeks to impose its products on the market
through the harsh law of quality and competition with other similar
products. The Queens are no longer for commoners.
Source: A Queen Without Competition / 14ymedio, Reinaldo Escobar |
Translating Cuba -
http://translatingcuba.com/a-queen-without-competition-14ymedio-reinaldo-escobar/
Posted on October 2, 2015
14ymedio, Reinaldo Escobar, 1 October 2015 — The "Energy Revolution",
one of the last initiatives promoted by Fidel Castro before his public
retirement, made some peculiar appliances appear in Cuban homes. Perhaps
the most popular was the electric cooking pot was popularly called
Queen, manufactured in China and which serves equally to make a red bean
stew or meat and potatoes.
Those appliances which were distributed in bulk throughout the island,
as if it were a military operation, were sold on credit and at a price
that did not exceed 400 Cuban pesos (about $16 US). One day, coinciding
with the departure of the Commander-in-Chief from his post, those pots
also disappeared.
Since the middle of this year the Queen began to be assembled in Cuba in
the ProHogar plant in the city of Santa Clara, as a part of the
Household Production Industry (INPUD), a project founded in 1964 by the
then Minister of Industry, Ernesto Guevara.
The group made up of 32 skilled workers assembles some 700 appliances a
day that then go for the commercial network of hard currency stores and
are sold at prices exceeding 30 convertible pesos (over $30 US). The
items for sale can no longer be paid for on the installment plan, that
characterized their distribution during the "Energy Revolution."
Also lost in time are the memories of those refrigerators in INPUD
fabricated that were distributed based on "merits" in one's workplace.
Instead, the entity now seeks to impose its products on the market
through the harsh law of quality and competition with other similar
products. The Queens are no longer for commoners.
Source: A Queen Without Competition / 14ymedio, Reinaldo Escobar |
Translating Cuba -
http://translatingcuba.com/a-queen-without-competition-14ymedio-reinaldo-escobar/
Thursday, October 1, 2015
Una Reina sin competencia
Una Reina sin competencia
REINALDO ESCOBAR , La Habana | 01/10/2015
La llamada "Revolución Energética", una de las últimas iniciativas
impulsadas por Fidel Castro antes de su retiro público, hicieron
aparecer algunos peculiares equipos electrodomésticos en los hogares
cubanos. Quizás el más popular fue la llamada popularmente olla Reina,
fabricada en China y que sirve lo mismo para confeccionar un potaje de
frijoles colorados que una carne con papas.
Aquellos equipos que se distribuyeron de forma masiva en toda la Isla,
como si se tratara de una operación militar, se vendían a crédito y a un
precio que no superaba los 400 pesos en moneda nacional. Un buen día y
coincidiendo con el alejamiento del comandante en jefe de sus cargos,
aquellas ollas también desaparecieron.
Desde mediados de este año la Reina comenzó a ensamblarse en Cuba en la
planta ProHogar situada en la ciudad de Santa Clara, en el entorno de la
Industria Productora de Utensilios Domésticos (Inpud), un proyecto
fundado en 1964 por el entonces ministro de Industria, Ernesto Guevara.
El grupo integrado por 32 obreros calificados arman unos 700 equipos
diarios que salen hacia la red comercial de las tiendas recaudadoras de
divisas y se comercializan en precios por encima de los 30 pesos
convertibles. Los artículos a la venta ya no vienen bajo los beneficios
de pagarse a plazos que caracterizaban su distribución durante la
"Revolución Energética".
Lejos también en el tiempo quedan los recuerdos de cuando en Inpud se
fabricaban aquellos refrigeradores que se distribuían por méritos en los
centros de trabajo. En lugar de eso, ahora la entidad busca imponer sus
productos en el mercado mediante la dura ley de la calidad y la
competencia con otros similares. Las Reinas ya no son para plebeyos.
Source: Una Reina sin competencia -
http://www.14ymedio.com/blogs/desde_aqui/Reina-competencia_7_1862883694.html
REINALDO ESCOBAR , La Habana | 01/10/2015
La llamada "Revolución Energética", una de las últimas iniciativas
impulsadas por Fidel Castro antes de su retiro público, hicieron
aparecer algunos peculiares equipos electrodomésticos en los hogares
cubanos. Quizás el más popular fue la llamada popularmente olla Reina,
fabricada en China y que sirve lo mismo para confeccionar un potaje de
frijoles colorados que una carne con papas.
Aquellos equipos que se distribuyeron de forma masiva en toda la Isla,
como si se tratara de una operación militar, se vendían a crédito y a un
precio que no superaba los 400 pesos en moneda nacional. Un buen día y
coincidiendo con el alejamiento del comandante en jefe de sus cargos,
aquellas ollas también desaparecieron.
Desde mediados de este año la Reina comenzó a ensamblarse en Cuba en la
planta ProHogar situada en la ciudad de Santa Clara, en el entorno de la
Industria Productora de Utensilios Domésticos (Inpud), un proyecto
fundado en 1964 por el entonces ministro de Industria, Ernesto Guevara.
El grupo integrado por 32 obreros calificados arman unos 700 equipos
diarios que salen hacia la red comercial de las tiendas recaudadoras de
divisas y se comercializan en precios por encima de los 30 pesos
convertibles. Los artículos a la venta ya no vienen bajo los beneficios
de pagarse a plazos que caracterizaban su distribución durante la
"Revolución Energética".
Lejos también en el tiempo quedan los recuerdos de cuando en Inpud se
fabricaban aquellos refrigeradores que se distribuían por méritos en los
centros de trabajo. En lugar de eso, ahora la entidad busca imponer sus
productos en el mercado mediante la dura ley de la calidad y la
competencia con otros similares. Las Reinas ya no son para plebeyos.
Source: Una Reina sin competencia -
http://www.14ymedio.com/blogs/desde_aqui/Reina-competencia_7_1862883694.html
Conteo de ganado - los números que no dan
Conteo de ganado: los números que no dan
En Cuba el sacrificio de ganado se juzga a la par del asesinato, la
violación, el tráfico de drogas o los delitos contra la seguridad del Estado
miércoles, septiembre 30, 2015 | Alberto Méndez Castelló
LAS TUNAS, Cuba – El censo nacional pecuario comenzará en el municipio
de Puerto Padre a partir del próximo 1ro de noviembre, pero ya este 30
de septiembre los tenedores de ganado deberán contar con sus documentos
de propiedad actualizados, de manera que coincidan con el número de
reses que poseen en sus diferentes categorías, desde terneras hasta
vacas, y desde potrillos hasta caballos.
La directora del centro municipal para el conteo del ganado mayor
Malayne Machado González, informó a los propietarios de ganado a través
de la radio local que se están haciendo "conteos y levantamientos para
detectar faltantes antes del 1ro de noviembre".
En Cuba existe un riguroso control sobre el ganado mayor. De los 3 522
indultos en ocasión de la visita del Papa Francisco, ningún condenado
por sacrificio de ganado fue indultado, juzgándose este delito con
rigurosidad a la par del asesinato, la violación, el tráfico de drogas o
los delitos contra la seguridad del Estado.
"El propietario de ganado tiene 30 días para inscribir el nacimiento de
un ternero y la muerte de una vaca, ya sea por accidente, enfermedad o
causa natural, tiene que ser certificada por un médico veterinario, casi
igual al certificado de defunción de un ser humano", dijo un registrador
pecuario jubilado a este corresponsal.
En la puerta de la oficina del registrador de Puerto Padre, un cuchitril
no mayor que un retrete, bajo una cubierta plástica han fijado una
"Información a los propietarios". De sus muchas prohibiciones, basta
citar dos para ilustrar cómo se maneja la ganadería en Cuba: "Quien no
efectúe el conteo de los animales bajo su custodia en la forma
establecida (Decreto 225, Artículo 1, inciso Q), 100 pesos (de multa) y
la obligación de efectuar el conteo".
Y obsérvese que tal precepto claramente lo dice: "animales bajo su
custodia". Bastan esas cuatro palabras para autenticar que en Cuba el
derecho de propiedad sobre el ganado lo ejerce el Estado. Los criadores
son meros obreros por contrato, y así lo testifica el siguiente
enunciado: "Quien no declare en el Registro los nacimientos, las muertes
y los faltantes (Decreto 225), 100 pesos (de multa) por cada animal".
De que el ganadero cubano en lugar de propietario es meramente un pelele
en manos del Estado se encarga de afirmarlo otro anuncio, también
situado sobre la puerta de la oficina de registro pecuario en Puerto
Padre, dice: "No se realizará compraventa hasta después del conteo".
Esto quiere decir que si un agricultor quiere comprar una yunta de
bueyes, un lechero deshacerse de sus vacas improductivas o un cochero
hacerse de un caballo más ligero, deberán esperar para hacer más
productivos sus "negocios" hasta después del 15 de noviembre, que será
cuando concluya el conteo y los autoricen a comprar y vender.
"¡Para qué tanto contar, si la cuenta con esta gente (el Gobierno) nunca
da!", dijo un viejo vaquero a este corresponsal, mientras escuchaba la
entrevista radial que recientemente diera la directora del Centro
Municipal de Control Pecuario.
Según dijo la funcionaria, el municipio de Puerto Padre sólo cuenta con
27 782 cabezas de ganado. "Digamos que una res para poco más de tres
habitantes", dijo este corresponsal al vaquero viejo, respondiendo entre
risas éste: "¿No se lo dije? ¡La cuenta no da, si somos como cuatro para
una vaca!"
Lástima que las cifras para ejercitar reclamos muevan a risa o a
aplausos. Pero así son demasiados cubanos, y eso nos hizo perder la vaca
de la que un día, ya lejano, cada uno de nosotros dispuso de carne y
leche en Cuba.
Source: Conteo de ganado: los números que no dan | Cubanet -
https://www.cubanet.org/mas-noticias/conteo-de-ganado-los-numeros-que-no-dan/
En Cuba el sacrificio de ganado se juzga a la par del asesinato, la
violación, el tráfico de drogas o los delitos contra la seguridad del Estado
miércoles, septiembre 30, 2015 | Alberto Méndez Castelló
LAS TUNAS, Cuba – El censo nacional pecuario comenzará en el municipio
de Puerto Padre a partir del próximo 1ro de noviembre, pero ya este 30
de septiembre los tenedores de ganado deberán contar con sus documentos
de propiedad actualizados, de manera que coincidan con el número de
reses que poseen en sus diferentes categorías, desde terneras hasta
vacas, y desde potrillos hasta caballos.
La directora del centro municipal para el conteo del ganado mayor
Malayne Machado González, informó a los propietarios de ganado a través
de la radio local que se están haciendo "conteos y levantamientos para
detectar faltantes antes del 1ro de noviembre".
En Cuba existe un riguroso control sobre el ganado mayor. De los 3 522
indultos en ocasión de la visita del Papa Francisco, ningún condenado
por sacrificio de ganado fue indultado, juzgándose este delito con
rigurosidad a la par del asesinato, la violación, el tráfico de drogas o
los delitos contra la seguridad del Estado.
"El propietario de ganado tiene 30 días para inscribir el nacimiento de
un ternero y la muerte de una vaca, ya sea por accidente, enfermedad o
causa natural, tiene que ser certificada por un médico veterinario, casi
igual al certificado de defunción de un ser humano", dijo un registrador
pecuario jubilado a este corresponsal.
En la puerta de la oficina del registrador de Puerto Padre, un cuchitril
no mayor que un retrete, bajo una cubierta plástica han fijado una
"Información a los propietarios". De sus muchas prohibiciones, basta
citar dos para ilustrar cómo se maneja la ganadería en Cuba: "Quien no
efectúe el conteo de los animales bajo su custodia en la forma
establecida (Decreto 225, Artículo 1, inciso Q), 100 pesos (de multa) y
la obligación de efectuar el conteo".
Y obsérvese que tal precepto claramente lo dice: "animales bajo su
custodia". Bastan esas cuatro palabras para autenticar que en Cuba el
derecho de propiedad sobre el ganado lo ejerce el Estado. Los criadores
son meros obreros por contrato, y así lo testifica el siguiente
enunciado: "Quien no declare en el Registro los nacimientos, las muertes
y los faltantes (Decreto 225), 100 pesos (de multa) por cada animal".
De que el ganadero cubano en lugar de propietario es meramente un pelele
en manos del Estado se encarga de afirmarlo otro anuncio, también
situado sobre la puerta de la oficina de registro pecuario en Puerto
Padre, dice: "No se realizará compraventa hasta después del conteo".
Esto quiere decir que si un agricultor quiere comprar una yunta de
bueyes, un lechero deshacerse de sus vacas improductivas o un cochero
hacerse de un caballo más ligero, deberán esperar para hacer más
productivos sus "negocios" hasta después del 15 de noviembre, que será
cuando concluya el conteo y los autoricen a comprar y vender.
"¡Para qué tanto contar, si la cuenta con esta gente (el Gobierno) nunca
da!", dijo un viejo vaquero a este corresponsal, mientras escuchaba la
entrevista radial que recientemente diera la directora del Centro
Municipal de Control Pecuario.
Según dijo la funcionaria, el municipio de Puerto Padre sólo cuenta con
27 782 cabezas de ganado. "Digamos que una res para poco más de tres
habitantes", dijo este corresponsal al vaquero viejo, respondiendo entre
risas éste: "¿No se lo dije? ¡La cuenta no da, si somos como cuatro para
una vaca!"
Lástima que las cifras para ejercitar reclamos muevan a risa o a
aplausos. Pero así son demasiados cubanos, y eso nos hizo perder la vaca
de la que un día, ya lejano, cada uno de nosotros dispuso de carne y
leche en Cuba.
Source: Conteo de ganado: los números que no dan | Cubanet -
https://www.cubanet.org/mas-noticias/conteo-de-ganado-los-numeros-que-no-dan/
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