Thursday, April 5, 2012

TRD de La Cuevita se halla cerrada desde hace más de una semana

TRD de La Cuevita se halla cerrada desde hace más de una semana
[05-04-2012]
Dania Virgen García
Periodista Independiente

(www.miscelaneasdecuba.net).- Desde el pasado lunes 26 de marzo, la TRD
(tienda en moneda convertible) de La Cuevita, en San Miguel del Padrón,
se halla cerrada por motivos desconocidos.

Ninguna respuesta se le ha dado a las quejas de la población de los
alrededores de esta tienda, perteneciente a las FAR.

"Un día los empleados dicen que están cerrados por fumigación, y otro
que porque la nevera se rompió", dijo una vecina de la zona.

Muchos pobladores se quejan de que en ese mercado los productos son
adulterados, y muchos son vendidos con vencimiento.

"En esa tienda todos son unos delincuentes", enfatizó un vecino.

http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=35676

Wednesday, April 4, 2012

Abastecerse en Cuba, la isla de la escasez

04-04-12 | Sociedad

Abastecerse en Cuba, la isla de la escasez
Por Federico Rivas Molina | frivas@infobae.com

Una compleja red estatal de mercados incluye desde rudimentarios puestos
en pesos cubanos hasta tiendas en "divisas", dignas de grandes economías
capitalistas. Comercio en negro y militares, las estrellas del sistema

"Un día te enteras de que han llegado cereales y vas al shopping
(mercado) y compras cereales. Otras veces hay queso crema. Cuando nos
enteramos de que llegó algo nuevo nos avisamos por teléfono. Por qué un
día hay, no lo sabemos. Por qué otro desaparece, tampoco". Leslin Chávez
está jubilada y, como le sucede a buena parte de los cubanos, ocupa la
mayor parte de su tiempo en abastecerse.

Comprar un pedazo de carne, un litro de leche o algo tan simple como una
pasta de dientes exige en Cuba una dedicación extrema, además de manejar
códigos y saberes urbanos que garanticen no tan solo obtener el mejor
precio, sino, también, encontrar lo que se desea en la intrincada red de
shopping, tiendas, mercados agropecuarios, mercados populares en pesos
cubanos o liberados en pesos convertibles (CUC, a razón de uno por
dólar) con el que el Gobierno intenta garantizar el abastecimiento.

Son comunes en La Habana las largas filas frente a los llamados mercados
en línea, los únicos que aceptan la cartilla oficial de racionamiento.
Alguna vez base de la economía hogareña, estas pequeñas libretas otorgan
hoy una ración casi testimonial. Cada mes, los cubanos reciben a precios
mínimos tres kilos de arroz, dos de frijoles, medio litro de aceite,
medio de café, harina, una caja de fósforos, leche en polvo, medio kilo
de pollo, huevos y algunas pocas cosas más. Los mercados en línea venden
en pesos cubanos, a una paridad de 25 a uno con el CUC. Cuando se agota
la tarjeta, la mercadería, de una escasez notable, se vende a precios
diferenciados: si un muslo de pollo cuesta 2,85 pesos con la cartilla,
el mercado lo vende por fuera de ella a 3,85 pesos.

Se puede tener mejor suerte en los mercados liberados, puestos que no
venden la canasta estatal y amplían su oferta a jabón de baño, jabón
para la ropa, azúcar refinada y cruda, pasta dental, huevos (a 1,50
pesos cubanos cada uno), además de ron, vino y cerveza. Es en ellos que
puede conseguirse, por ejemplo, arroz de Brasil a 5 pesos cubanos,
contra 1,90 CUC del español. El problema de los liberados es que la
oferta es caótica e inconstante, por vender sólo productos nacionales.

Si la necesidad es de frutas y verduras, se debe acudir a los mercados
de oferta y demanda (MOD), donde el precio lo fijan los guajiros
(campesinos) según la disponibilidad de productos. Claro que trabajan
bajo supervisión del Gobierno. Una opción más económica son los mercados
agropecuarios estatales (MAE). A diferencia de los de oferta y demanda,
éstos dependen de la provisión oficial y apenas tienen productos. En
ocasiones se reducen a un pequeño puesto que vende papas. Sólo hay dos
MAE en La Habana bien abastecidos, a cargo del Ejército Juvenil del
Trabajo, integrado por soldados.


El feudo militar

Un desafío es comprar carne picada, yogur, queso o algún shampoo para el
cabello, el cubano no tiene otra opción que acudir a las tiendas de
recuperación de divisas (TRD). Los cubanos las llaman shopping, y es
allí donde se ingresa en el mundo del CUC, aquél donde todos los precios
deben multiplicarse por 25, y para adquirir cuatro litros de leche se
necesita el sueldo de un médico. Las TRD están desde hace 9 meses en
manos del ministerio de las Fuerzas Armadas y su grupo empresarial
GAVIOTA, que abastece a los grandes hoteles y al Grupo de Administración
Empresarial (GAESA), un poderoso holding también militar que opera
múltiples negocios en moneda extranjera, entre ellos, el mayor operador
de turismo y negocios inmobiliarios, depósitos y tiendas de comercio
minorista no alimenticias.

Lo cierto es que en Cuba la gran mayoría de los altos cargos militares
son también empresarios, con acceso a negocios de alta rentabilidad
vedados al resto de la población. En los TRD, la oferta con respecto a
los mercados liberados es infinitamente más amplia, aunque aún dependen
del flujo de importaciones. Es así que puede conseguirse pollo
argentino, aunque luego sólo vendan carne picada o de cerdo, los
artículos de limpieza brillen por su ausencia y sea imposible ampliar la
oferta de lácteos frescos más allá del yogur.

En ellos, un kilo de bacalao cuesta 50 CUC (más de tres meses de salario
de un maestro de escuela), la langosta se consigue a 23,85 CUC y la
carne de res de primera, cuando hay, a 11 CUC. El queso Gouda,
importado, cuesta 11 CUC, y el Caribe de fabricación nacional, 3,85. Si
la idea es comer chorizo vela español, habrá que desembolsar un salario
completo de profesor universitario (16 CUC), o conformarse con uno
nacional a 6 CUC. En la isla, el filet de merluza es argentino (8 CUC),
y la leche en cartón cuesta 2,59 CUC el litro.

Los valores, con todo, están lejos de mantenerse constantes. Carlos
trabaja en un TRD del barrio Vedado y asegura que "los alimentos han
subido en promedio un 30% en los últimos tres meses". Y pone como
ejemplo las olivas: las mismas que hoy cuestan 3,45 CUC salían en enero
1,20 CUC.


El sueño capitalista

Pero en Cuba no todo es escasez o productos a cuentagotas. Los llamados
Fornos, de la compañía Habaguanex, dependiente de la Oficina del
Historiador de la Ciudad, ente encargado de las tareas de reconstrucción
de la Habana Vieja, son establecimientos dignos del mundo capitalista.
Venden productos de alta calidad, importados y en CUC. Habaguanex, que
se jacta de vender mercaderías únicas en el país, controla además 19
hoteles, 39 restaurantes, 56 cafeterías, el parque infantil La
Maestranza, la peluquería barbería Ensueño, un gimnasio y más de 200
tiendas.

Habaguanex compite con la Corporación de Exportaciones e Importaciones
(CIMEX) por los dólares de los extranjeros y los CUC de la creciente
clase media cubana, enriquecida por el mercado del turismo, el alquiler
de departamentos o simplemente las remesas de algún pariente exiliado.
Depende de los militares y es la mayor corporación comercial de Cuba,
con ingresos calculados en 1.000 millones de dólares al año. Administra
un banco y una naviera, procesa operaciones con tarjetas de crédito,
controla el millonario negocio de las transferencias de remesas, tiene
una inmobiliaria y opera la mayor agencia de viajes de Cuba. Además,
posee unas 2.500 tiendas minoristas, desde centros comerciales a
restaurantes de comida rápida y gasolineras. Concentradas sobre todo en
el acomodado barrio de Miramar, ofrecen electrodomésticos y productos
electrónicos de última generación y alimentos importados de los Estados
Unidos. Un televisor LCD vale allí 900 CUC, y un refrigerador mediano
unos 800 CUC. Quien gusta de la cerveza, podrá encontrar hasta 15 marcas
diferentes, todas importadas y a precios internacionales. Es el sitio
donde el embargo se vuelve una ilusión.

Lo mismo pasa en la cadena de supermercados Palco, perteneciente al
Palacio de las Convenciones, y las tiendas Caracol, que bajo el control
del grupo GAVIOTA operan en el interior de los hoteles de lujo.

La coexistencia de varios operadores responde a una lógica de
competencia entre empresas estatales. Sin embargo, la liquidación en
2009 de la otrora poderosa CUBALSE y su absorción por parte de CIMEX
parece indicar que Raúl Castro está decidido a limitar el número de
manos que controlan el comercio en CUC, principal fuente de entrada de
divisas.


Mercado negro

¿Pueden todos los cubanos abastecerse en estos centros de comercio
capitalista? Por supuesto que no. "Dos veces por semana me llama una
persona amiga que consigue todo lo que te imaginas del mercado negro. Me
dice 'oye, que me ha entrado leche condensada'. La carne se la compro
todita a él. Toda la mercadería la consigue de una empresa del Estado
que abastece a restaurantes de lujo. A esos nunca les falta", explica
Leslin.

Lo cierto es que el mercado negro es la gran estrella del sistema de
abastecimiento cubano: se nutre en los canales oficiales, vende más
barato que las grandes corporaciones estatales y satisface el gusto de
una población que ya no desea sólo raciones de arroz y frijoles.

http://america.infobae.com/notas/47695-Abastecerse-en-Cuba-la-isla-de-la-escasez

Doble castigo a vendedor de frutas

Doble castigo a vendedor de frutas
Miércoles, 04 de Abril de 2012 00:46
Escrito por Gladys Linares

Cuba actualidad, Lawton, La Habana, (PD) Al caer la tarde se escuchan
los pregones de algunos vendedores de frutas, viandas y vegetales.
Muchos no tienen licencia, por eso salen a esa hora en que es difícil
encontrar un inspector en la calle.

Pero hay quien se pone fatal, como le sucedió a un anciano que a las
seis de la tarde se encontraba en la esquina de Rabí y Enamorados, en
Santos Suárez. El señor hacía estancia junto a una carretilla con
mameyes colorados y algunas chirimoyas, y aunque no pregonaba en voz
alta, al paso de los transeúntes anunciaba su mercancía con timidez.
Bastaba observarlo un momento para darse cuenta que no era ducho en el
oficio.

Mientras un cliente escogía algunas frutas, una mujer se detuvo a
observarlo. El anciano, como si presintiera algo malo, la miró asustado,
y con voz queda intentó proponerle la mercancía, pero se quedó con la
boca abierta cuando ella le dijo: "Su licencia, por favor."

Entonces él trató de explicarle que las frutas eran de sus matas, que
cómo iba a sacar licencia para venderlas una vez al año. Pero mientras
hablaba, ella sin prestarle atención levantó su brazo y le hizo señales
a un camión que se encontraba detrás del vendedor para que avanzara
hasta ponerse al lado de la carretilla. En ese momento, tres policías se
bajaron y la cargaron con toda la mercancía.

Enseguida el público se aglomeró. Uno de los presentes, un hombre de
avanzada edad, descendiente de chinos, le preguntó en voz baja a la
inspectora: "Compañera: ¿qué hacen ahora con esa mercancía?" "Esta
mercancía –respondió la aludida- está decomisada y el gobierno la
destina a hogares de ancianos, comedores comunitarios o círculos
infantiles."

Y aunque nadie hizo comentarios, todos los presentes se miraron
incrédulos. Entonces, el hombre volvió a preguntar: "¿Y el vendedor va
preso?" "No –replicó la inspectora-, le ponen mil quinientos pesos de
multa." El descendiente de chinos, como pensando en voz alta, comentó:
"Entonces le ponen una doble sanción: le quitan la mercancía y la
carretilla, que ya es un castigo, y el otro es la multa."

Ante el murmullo de los presentes, la mujer concluyó: "Así está
establecido."

Antes de irse, el hijo de chinos dijo en voz alta, para que todos lo
oyeran: "Mi papá alquilaba una carretilla a tres cuadras del Mercado
Único. Allí compraba frutas, viandas y vegetales, salía a venderlos por
las calles y nadie se metía con él. Al contario, la policía lo protegía."

Para Cuba actualidad: gladyslinares42@yahoo.com

http://primaveradigital.org/primavera/component/content/article/129-comercio/3789-doble-castigo.html

Redada en Combinado Cárnico matancero

Redada en Combinado Cárnico matancero
Miércoles, 04 de Abril de 2012 00:23
Escrito por Hugo Araña

Cuba noticias, Matanzas, (PD) El miércoles pasado en horas de la
madrugada, inspectores estatales procedentes de La Habana, se personaron
de improviso en el Combinado Cárnico matancero, situado en el barrio de
La Jaiba.

La inspección, que abarcó todos los departamentos donde se trabajaba en
esos momentos, aún el área verde que colinda con el río San Juan, pudo
comprobar el contrabando de la carne de res que los trabajadores de
dicho centro llevan a cabo.

La carne, dentro de sacos de yute, la tiraban por arriba de la cerca, y
era esperada del otro lado para su distribución a la población, claro,
*por debajo del telón*

La magnitud del hecho delictivo conllevó que fueron arrestados hasta los
CVP que custodiaban el lugar, ya que según investigaciones, estaban
complotados también en dicho negocio.

Se supo que el director del Combinado Cárnico fue arrestado y está
sujeto en estos momentos a investigaciones.

Entre los 34 detenidos hay dos pescadores que transportaban la mercancía
para el centro de la ciudad, donde se vendía la libra de bisté a un CUC.

Hasta ahora, los inspectores matanceros no habían tomado ninguna acción
contra el contrabando de carne de res, ya que según comentan algunos,
estaban sobornados.

Los noticieros de TV Yumurí ni Radio 26, han informado a la población
matancera de dicha acción contra el delito en el Combinado Cárnico, sin
embargo, ya es conocida por toda la población.
Para Cuba actualidad: malecun@yahoo.es

http://primaveradigital.org/primavera/cuba-noticias/3-ultimas-noticias/3785-redada-en-combinado-carnico-matancero.html

Tuesday, April 3, 2012

Ceguera agroecológica

Ceguera agroecológica
Martes, Abril 3, 2012 | Por Ernesto García Díaz

LA HABANA, Cuba, abril, www.cubanet.org -Con la caída del muro de Berlín
y del socialismo soviético a finales de la década de los 80 del pasado
siglo, la economía cubana colapsó inmediatamente, dando inicio al
denominado "Período Especial", que ha sido una verdadera, prolongada y
desmoralizante crisis económica del régimen comunista, sostenido hasta
nuestros días por su poder militar.

Los comunistas, aferrados al agónico estatalismo y a costa del
sacrificio pueblo cubano, no han podido estabilizar el comercio agrícola
nacional y se enfrentan a importantes afectaciones del recurso tierra,
motivadas por la acción y mal manejo del hombre.

En más de 6 millones de hectáreas, esto ha originado pérdidas superiores
al 20% de la fertilidad de la tierra explotable, más del 14% afectada
por salinidad y sodicidad, sobre 46% con niveles apreciables de
erosión, un 27% de acidez; el 30% afectada por inundaciones, el 54%
posee mal drenaje; y cerca del 64% tiene insuficiente contenido de
materia orgánica. En pocas palabras: un verdadero desastre.

El régimen totalitario, desde la década de los 90 del pasado siglo, con
el propósito de recuperar los suelos, producir con menos costos y
desvirtuar sus profundas contradicciones económicas, políticas y
sociales dio inicio a un supuesto movimiento popular tendente a
desarrollar una agricultura agroecológica certificada, a fin de
satisfacer las necesidades nacionales.

Los partidarios del régimen no han podido garantizar con éxito los
programas agroecológicos, teniendo en cuenta las ineficiencias siguientes:

Baja disponibilidad de materia orgánica en centrales azucareros,
hollejo de la industria citrícola, así como de fertilizantes orgánicos;
La horticultura mayormente se desarrolla en huertos intensivos,
organopónicos y pequeñas fincas, y carece de los nutrientes básicos para
que sea certificada como orgánica;
La producción de café y cacao orgánicos, que puede dar al país
ingresos superiores a los 20 millones de dólares, no ha superado las 500
toneladas;
La cantidad de miel de abeja orgánica no supera las 3 mil toneladas;
La exportación de azúcar orgánica sigue limitada por la existencia
de una sola industria productora: el Complejo Agroindustrial Azucarero
(CAI) Carlos Baliño en la provincia de Villa Clara, que en el 2002 por
primera vez produjo a escala comercial 4.651 toneladas, y en lo adelante
no ha alcanzado producciones superiores a las 8 mil toneladas de azúcar,
más otras 4 mil de miel;
Desde el huracán Michelle, en el 2001, la actividad citrícola y de
frutales orgánicos, en las provincias de La Habana (hoy Artemisa y
Mayabeque), Matanzas, Cienfuegos y Ciego de Ávila, carece de relevancia;
La producción actual de plantas medicinales, condimentos y
colorantes no supera las dos mil toneladas anuales.

Los tecnócratas comunistas, aun con los nuevos Lineamientos Económicos y
Sociales aprobados en el VI Congreso del partido único, carecen de una
estrategia y de organización nacional para el desarrollo de sistemas
productivos orgánicos, tienen ausencia de bases legales nacionales e
internacionales para su desarrollo, no poseen una verdadera política que
potencie los esfuerzos de los campesinos, y ni siquiera reflejan los
datos referentes a la agricultura orgánica en las estadísticas oficiales
que publican.

También les falta una concepción clara del contenido y alcance de este
tipo de producción, que requiere de una cartera de clientes suficiente
para ubicar los productos y su dinámica comercial; asimismo carecen de
un control interno adecuado del proceso en cada unidad productiva para
su certificación.

La casta burocrática del régimen totalitario, para allanar los caminos
de la producción de alimentos orgánicos sobre bases sólidas y aprovechar
los mecanismos de la sinergia a fin de lograr una agricultura sostenible
y sana, deberá operarse primero su ceguera agroecológica.

http://www.cubanet.org/articulos/ceguera-agroecologica/

Monday, April 2, 2012

La virtual Feria Agropecuaria de La Habana

La virtual Feria Agropecuaria de La Habana
Lunes, 02 de Abril de 2012 05:26
Escrito por Osmar Laffita


Cuba actualidad, Capdevila, La Habana, (PD) Cuando Raúl Castro asumió
formalmente el gobierno de Cuba en marzo de 2008, la producción agrícola
se encontraba en sus peores momentos.

La zafra de ese año no rebasó las 1,3 millones de toneladas de azúcar,
la peor en un siglo, como consecuencia de unos rendimientos cañeros que
no rebasaron las 27 toneladas de caña por hectárea, los más bajos del
hemisferio occidental.

De las 6 millones de hectáreas de tierras aptas para el cultivo que
dispone Cuba, el 20% son explotadas por las cooperativas agropecuarias y
campesinos privados, que son los que más producen. Las restantes
pertenecen a las Unidades Básica de Producción Cooperativa (UBPC), el
grupo de la Agricultura Urbana y las empresas agrícolas dedicadas a la
producción pecuaria, arrocera, citricola, porcina, avícola y los
cultivos varios. La mayoría de estas empresas agrícolas continúan
atrapadas en un largo inventario de ineficiencias originadas por la
centralización excesiva. Esto da lugar a las tardanzas en la recogida de
las cosechas con las consiguientes perdidas, lo que provoca
irrentabilidad en su gestión empresarial y atrasos en los pagos de los
salarios a los trabajadores.

El gobierno de Raúl Castro, cuando asumió el poder, se encontró que 1,8
millones de hectáreas de tierras estaban improductivas y cubiertas de
marabú. Pero la situación cambió desde la puesta en vigor hace cuatro
años del Decreto Ley 259, que autoriza la entrega de tierras en
usufructos. A pesar de las infinitas trabas impuestas por el Centro de
Control de Tierra del Ministerio de la Agricultura, al cierre de
diciembre del pasado año, se habían entregado 1,2 millones de hectáreas
de tierras a 137 000 usufructuarios. A esto se suma que a finales de
año, el gobierno decidió bajar los precios de los insumos agrícolas, lo
que ha permitido que más del 70% de esas tierra estén en producción.

Ante los reiterados incumplimientos de la producción de azúcar, arroz,
frijoles, leche, carnes de cerdo y pollo, café, papa, verdura y
vegetales, al cierre del pasado año, el gobierno tuvo que destinar 1,600
millones de dólares para su compra en el exterior.

Esta deplorable y aterradora realidad de la baja producción agrícola es
el resultado del abandono en que el anterior gobierno del Dr. Fidel
Castro sumió a la agricultura, es por eso que no se entiende que
trascurridos cuatro años de que el actual gobierno asumió el poder, la
situación continúe igual o peor.

La producción de azúcar, de arroz, de frijoles, café, leche fresca,
papa, carne de cerdo y de res continúan muy por debajo de lo que se
producía en 1989.

Si estos momentos, los cooperativistas, campesinos individuales y
usufructuarios suman medio millón de personas dedicadas a la producción
agrícola privada, no existe una explicación que convenza acerca de por
qué los productos del agro que se venden a la población son cada día más
escasos y sus precios cada vez más altos.

El origen de la falta de productos agrícolas y sus altos precios está
en que el gobierno no acaba de liberar el mercado agrícola, lo que
permitiría a los productores vender directamente sus cosechas, sin la
mediación de las empresas de Acopios y las comercializadoras del
Ministerio de Comercio Interior, que son las que ponen infinitas trabas
y provocan las tardanzas en la recogida de las cosechas, con las
consecuente pérdidas y atrasos en el pago a los productores, lo que
provoca que los productos no lleguen con la cantidad, variedad y
frescura que el pueblo demanda.

En estos momentos, el que quiera hacer un potaje de frijoles colorados o
negros, un fricasé de puerco, yuca o malanga con mojo, una ensalada de
tomate o pepino, preparar un buen congri o una fabada cagada con
chorizos o lomo ahumado, tomarse un jugo o deleitarse con digestivos
trozos de piña o fruta bomba, tiene que comprar las viandas, los
frijoles, la carne de cerdo, los vegetales y las frutas, en los puntos
de venta, carretilleros o mercados de oferta y demanda, a precios que no
están al alcance de gran parte de la población, cuyo salario mensual no
sobrepasa los 20 dólares.

Las miles de personas que visitaron la XV Feria Internacional
Agropecuaria y Rodeo Internacional, celebrada del 17 al 25 de marzo, en
el recinto ferial colindante al aeropuerto Internacional "José Martí",
en el municipio capitalino Boyeros, pudieron percatarse de cuan
distantes están las intenciones de los patrocinadores de este evento de
la realidad diaria de la familia cubana, que pasa una terrible agonía
para poder tan siquiera poder comer una vez al día.

Los que recorrieron los establos donde se exhibían los diferentes
ejemplares de ganado vacuno de leche y de carne, y los corrales de las
diversas razas de cerdos, se quedaron maravillados de lo hermosos y
cebados que estaban cada uno de estos animales, así como el ganado
caprino y una variada gama de aves de corral. Los visitantes
extranjeros que recorrieron la feria y al contemplar los animales
exhibidos, se dirían que es pura falacia que los cubanos no comen carne
de res, cerdo y aves, de manera regular.

En esta Feria Agropecuaria no hubo stand de las Cooperativas
Agropecuarias, de las de Crédito y Servicios, las UBPC y ninguna
información sobre la aplicación y resultados del Decreto.Ley 259.
Curiosamente, son estas formas de propiedad agrícola las que garantizan
en lo fundamental la alimentación a la población cubana. Pero las únicas
que expusieron en la feria fueron las deficientes y poco rentables
empresas agrícolas.

Respecto al mensaje que el gobierno quiso mandar acerca del desarrollo
agrícola en Cuba, la mayoría de las personas que asistieron al evento
sabe que nada de eso es cierto.

La feria fue mas bien un evento de ganadería, de acrobacias y
habilidades de monta de toros y caballos en el rodeo de la instalación,
con grandes áreas de venta de productos gastronómicos, bisuterías,
ropas y calzados que brindaron en decenas de mesas los cuentapropistas.

Pero para poder disfrutar de estas ofertas, los asistente a la feria
debían haber dispuesto de una entrada mensual de dinero que rebasara
los cien dólares, porque, por ejemplo, un pollo frito y una cerveza
costaban 2,50 CUC; una familia de cuatro personas gastaría como mínimo
10 CUC, algo inalcanzable para aquellos que ganan veinte dólares
mensuales. Por eso, la mayoría de los habaneros ni por asomo se
acercaron a la recién finalizada Feria Agropecuaria.

Para Cuba actualidad: ramsetgandhi@yahoo.com

http://primaveradigital.org/primavera/economia/152-economia-galeria/3772-la-virtual-feria-agropecuaria-de-la-habana.html

Granizado de inventa

Granizado de inventa
Lunes, Abril 2, 2012 | Por Augusto Cesar San Martin

LA HABANA, Cuba, abril, www.cubanet.org -Después de doce años, Josvany
tuvo que vender el bicitaxi. Más de una década pedaleando le afectó las
rodillas.

En la angustia del desempleo, un amigo le consiguió una plaza, por la
izquierda, en un almacén de la corporación Habaguanex. Cuando el
gobierno anuncio el despido masivo de trabajadores, volvió a quedar sin
trabajo. Mantener a su madre, esposa e hija le exigía algo más que los
estudios que había desarrollado para graduarse de contador.

Para enfrentar la situación, sumó los ahorros familiares, compró un
carrito de vender granizado, y solicitó la licencia de vendedor
ambulante. Al menos esperaba con ese trabajo ganar suficiente para
alimentar la familia. La sed que provoca el calor tropical aseguraría la
venta de granizado, a 2 pesos el vaso. Si se esforzaba, podía ganar 200
pesos diarios, calculó.

El primer obstáculo fue que el Estado no vende los bloques de hielo a
particulares. A través de otro granizadero, logró el contacto para
comprarlos en una cafetería estatal. Todos los días, a las 6:00 am, debe
buscar las 30 libras de hielo, por las que paga 20 pesos.

Como no puede costear el dólar que cuestan 50 vasos desechables en los
comercios del gobierno, buscó opciones. "Ajustó" con un dependiente de
gastronomía estatal la compra de 100 vasos por un dólar.

Aunque no hay de sabores variados, el sirope con el que prepara la
bebida lo compra en el mercado oficial, a 10 pesos el litro. Para
ofrecer variedad a los clientes, acude al mercado negro, que se abastece
de las fábricas de refrescos estatales.

En el comienzo, todo resultó como esperaba. Vendía en las avenidas más
transitadas y se acercaba a las paradas de ómnibus, donde hay mayor
aglomeración de público.

Pero aparecieron los "inspectores integrales", y aumentaron los
inconvenientes. A los vendedores ambulantes les prohibieron vender en
las avenidas. Según las nuevas regulaciones, deben estar solamente en
calles secundarias, a más de 14 metros de distancia de las vías principales.

Josvany fraguó un plan. Se apostó en la esquina de una de las calles
que atraviesa la avenida donde antes vendía. De tal forma no puede
llegar al cliente, pero se sitúa a corta distancia, para que lo puedan
ver y la sed lleve a éstos hasta su carrito.

Su sorpresa fue cuando le impusieron una multa de 10 dólares por
permanecer en un mismo sitio. Esta vez los inspectores argumentaron que
la licencia de vendedor ambulante estipula que el vendedor sólo puede
detenerse en el momento preciso de la venta.

¨El carrito de granizado pesa 70 kilogramos. Si me paso el día
empujándolo, tengo que comerme la piedra de hielo¨, protesta Josvany. Y
añade: ¨Lo que más me molesta es que los granizaderos estatales sí
pueden vender donde quieran, o permanecer todo el día en el mismo sitio¨.

Pero el persistente Josvany concibió otro plan. En las mañanas, su
esposa se para en una esquina de la avenida, a vigilar a los
inspectores. Al mediodía, la madre le lleva el almuerzo y releva a la
esposa en el puesto de vigilancia. Cuando estas le avisan de la
presencia de inspectores, Josvany retrocede con el carrito, para después
simular el movimiento hacia adelante. Está decidido a redoblar la
vigilancia y continuar sorteando las limitaciones del trabajo por cuenta
propia, que el mismo gobierno que lo aprobó parece decidido a asfixiar.

acesar2004@gmail.com

http://www.cubanet.org/articulos/granizado-de-inventa/