Thursday, August 25, 2016

El maleficio de los agromercados

El maleficio de los agromercados
agosto 23, 2016 4:15 pm

Manzanillo, Granma, Dr. Santiago Emilio Márquez, (PD) Manzanillo
municipio de la provincia Granma, tiene un gran potencial agrícola, pero
al igual que en el resto del país existe un enorme desabastecimiento de
productos del agro. De algunos de ellos, sin exagerar, la gente ya ni se
acuerda ni como son. Por ejemplo, el plátano manzano, conocido en esta
zona como"marteño".

En los dos principales agromercados estatales, dependientes de Acopio,
"La Ford", ubicado en la calle Luz Caballero entre Calixto García y
Doctor Codina, y "La Kaba", que radica en la calle Pedro Figueredo, solo
ofertaban una variedad de plátano fruta, quimbombó y berenjenas, por
cierto, no de muy buena calidad.

En otros puntos de venta, como en los agros estatales a precios
diferenciados, enre ellos La Constancia, en la calle Martí, y La
Oriental, en la calle Doctor Codina; hay también pocos productos; pero
más que en las otras "placitas", que es el nombre con el que la
población designa estos establecimientos.

Cuando transcurren los días y los productos no se venden y se puede
constatar que en ellos hay pérdida de calidad; a pesar de estar
establecido que deben disminuirse los precios, los funcionarios
responsables de estos menesteres hacen caso omiso a lo dispuesto; alegan
que de bajar los precios tendrían serias pérdidas. Como es natural, no
hay quien inspeccione lo que sucede y haga cumplir lo establecido.

Las autoridades municipales han anunciado que tomarán algunas medidas
administrativas, como crear cuatro puntos directos de compra de Acopio
que serán los responsables de recibir la mercancía que lleven los
campesinos y pagarlas en efectivo. Pero
sobre esto último, la empresa estatal se ha mostrado morosa.

También han dicho que para mejorar el abastecimiento ubicarán un
transporte fijo para algunos de los agromercados, y pagarán más por los
productos a los agricultores.

Con estas medidas se pretende eliminar a los intermediarios, a los que
responsabilizan por las irregularidades en el abastecimiento y los altos
precios.

La realidad es que solo los carretilleros mantienen diversidad y mucha
mejor calidad en sus ofertas. Pero se rigen por la oferta y la demanda,
por lo que sus precios son altos, en algunos casos, prohibitivos para
muchos.

Del total de productos agrícolas que se supone debe consumir la
población, en Manzanillo, según cifras oficiales, solo se produce entre
un ocho y un diez por ciento. Sin embargo, hay tierras fértiles sin
producir. Pero faltan recursos; en particular, maquinarias agrícolas y
sistemas de riegos.

La ineficiencia productiva está sustentada en la falta de motivación del
campesinado; la corrupción administrativa, los desvíos de recursos, las
trabas burocráticas.

Si no se toman medidas rápidas y con proyección de futuro a corto plazo,
seguirán los agros vacíos, la mala calidad en los productos, los precios
altos y la insatisfacción permanente de la población.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; móvil: +53523574953; Santiago Emilio
Márquez
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

Source: El maleficio de los agromercados | Primavera Digital -
http://primaveradigital.net/el-maleficio-de-los-agromercados/

Wednesday, August 24, 2016

Leche contaminada en Manzanillo

Leche contaminada en Manzanillo
agosto 23, 2016 4:23 pm

Granma, Manzanillo, Tania de la Torre, (PD) Recientemente, la Empresa
Combinado Industrias Lácteas (ECIL), de Manzanillo, a través de la
emisora de radio local Radio Granma, llamó a las personas que habían
adquirido la leche en polvo que se vende para los niños de cero a siete
años, para que si tenía el número de lote 74, fueran a devolverla a una
Unidad de la ECIL, pues estaba sujeta a análisis de higiene y
epidemiología por posible contaminación.

La leche en cuestión era de procedencia uruguaya y fue reenvasada en
bolsas de nylon de 500 gramos cada una a las que se les puso la fecha de
fabricación y de vencimiento. El lote que se vendió correspondía al
tercer envío del mes.

Hubo gran susto entre la población, que acudió rápidamente a cambiar la
leche.

Dos empleados se encontraban junto a un custodio con dos jabas para
hacer el cambio. En un nylon echaban la leche que recogían y en el otro
tenían la que se suponía estaba en buenas condiciones y entregaban a la
población.

A pesar de que se trató de minimizar el problema, muchos se quejaron de
la irresponsabilidad de la dirección del centro, en específico del
director Carlos Gilbert. Se preguntaban cómo se permitió que sucediera
semejante cosa, por qué no se llevó a cabo el control de la calidad de
la leche, por qué no pasó por un laboratorio.

Ante estos comentarios, los empleados encargados de hacer cambio
guardaban silencio y no levantaban siquiera la vista.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Tania de la Torre,
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

Source: Leche contaminada en Manzanillo | Primavera Digital -
http://primaveradigital.net/leche-contaminada-en-manzanillo/

Lo que viene a la carnicería

Lo que viene a la carnicería
agosto 23, 2016 4:22 pm

Granma, Manzanillo, Tania de la Torre, (PD) Debido a sus altos precios,
el cubano de a pie no puede adquirir productos cárnicos, solo tiene
acceso a lo poco y malo que le vende el estado por la libreta de
abastecimiento: picadillo y jamonada.

Hay largas colas en las carnicerías para comprar lo que llaman
"picadillo". Es nauseabundo. Casi siempre apesta. Contiene pequeños
trozos blancos, que dicen es soya. Muchos, para poderlo comer, lo
colocan en una jaba de nylon, lo ponen un rato en baño de Maria y cuando
se endurece, lo cortan en ruedas y lo fríen, si hay aceite.

En ocasiones venden jamonada por la libreta de abastecimiento. A veces
tiene fetidez, lo que indica que está en mal estado y los propios
carniceros se niegan a recibirla.

Estos hechos se repiren constantemente en todo el país. El cubano de a
pie vive constantemente tratando de ver como resuelve la comida del día,
muchas veces sin lograrlo.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Tania de la Torre,
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

Source: Lo que viene a la carnicería | Primavera Digital -
http://primaveradigital.net/lo-que-viene-a-la-carniceria/

Tuesday, August 23, 2016

Coffee three cents

'Coffee three cents'
A propósito del papel del cuadro como columna vertebral de la Revolución
PEDRO CAMPOS, La Habana | Agosto 23, 2016

Cuentapropistas cubanos son echados de locales y espacios de trabajo
contratados con el Estado, sin tener en cuenta las consecuencias para
ellos y violando lo establecido en los "contratos". Recientemente ha
ocurrido en Pinar del Río, según distintas informaciones, a propósito de
la remodelación del bulevar de la ciudad. Pero esto pasa comúnmente en Cuba.

Un caso emblemático ocurrió en un parque habanero cuando fue cerrado al
público para reparaciones y dos decenas de cuentapropistas, entre
expendedores de alimentos, vendedores de juguetes, globos y artificios
infantiles, fotógrafos, parqueadores y otros, se quedaron de momento sin
trabajo y sin posibilidades de reclamación, a pesar de que tenían
contratos por un año y sus licencias, pagos y demás documentación
estaban en regla.

Meses después, terminados algunos unos ligeros trabajos de pintura y
otros que hubieran podido hacerse entre lunes y viernes, sin necesidad
de cerrar el parque, que trabajaba fundamentalmente los sábados y
domingos, el importante centro de recreación fue reabierto, pero con
otra administración.

Las protestas de los cuentapropistas fueron ignoradas. La nueva
administración no tiene "responsabilidad con los viejos contratos",
dijeron a los que luego intentaron reincorporarse. Fueron necesarios
nuevos contratos para los que había que presentar toda la documentación,
fotografías, licencia de trabajo por cuenta propia, pagos a la ONAT,
cartas de buena conducta del CDR y otros.

Unos veinte cuentapropistas quedaron sin trabajo por meses, sin
posibilidad de reclamo. La nueva administración hizo nuevos contratos
con otros cuentapropistas y algunos de los anteriores que se enteraron a
tiempo de que había reabierto el parque. Otros no pudieron hacer sus
nuevos contratos. El cupo era limitado. ¿Y los contratos anteriores?
Bien, ¿y usted?

En Cuba es muy normal que al cambiar la administración de una empresa,
de una fábrica, de un municipio o de una provincia muchas cosas cambien
también.

Viene en la génesis del sistema estatalista verticalista instaurado en
Cuba por el fidelismo, en nombre de un socialismo que nunca ha existido
más que en los sueños de muchos cubanos.

Con las nuevas administraciones siempre hay cambios entre los cargos más
importantes, en la forma en que se relacionan jefes y subordinados, en
las prebendas viejas y nuevas que otorga el jefe, en la forma en que
debe trabajar la empresa en general.

Y es que para este modelo, verticalista, dirigista, burocrático,
paternalista y populista, "el cuadro es la columna vertebral de la
revolución", como sentenció el Che Guevara en uno de sus escritos
programáticos, y no las instituciones ni su ordenamiento. Según esa
filosofía, presente en Cuba a cada paso, cuando el cuadro, es decir la
columna vertebral no esté, pues todo el cuerpo se viene abajo.

Esa filosofía sobre la dirección y la administración es muy propia de
los regímenes estalinistas, donde la figura central, el líder y sus
decisiones lo son todo para sus subordinados políticos. Pasó en la URSS
y en otros países "socialistas": la burocracia, la llamada "clase
imprevista", según algunos estudiosos del tema, se adaptó rápidamente a
los cambios y pasó de burocracia socialista a burocracia capitalista, o
de dueños virtuales en el "socialismo" a dueños reales en el nuevo
modelo capitalista privado.

Es como una de esas regularidades históricas del estatal-socialismo, que
invariablemente se cumple en el sistema a todos sus niveles y en todas
partes.

Por eso no ha sido extraño que a la caída del líder cambien muchas
cosas, pues esos gobiernos personalistas no son capaces de generar
estructuras ni instituciones funcionales a los intereses de las mayorías
y los propios partidos comunistas en verdad no han sido más que
ejércitos políticos leales a sus jefes fundadores.

Hoy lo vemos en un PCC, incapaz de presentar un programa de desarrollo
coherente, integral para la nación cubana y donde los dale pa' lante y
pa' tras, las exclusiones, las designaciones, las imposiciones, las
contradicciones y los fracasos son el pan nuestro de cada día.

Por tanto, no faltaría razón a quienes creen que las normas generales
que regulan el país no cambiarán hasta que cambie el administrador en
jefe que tenemos, el mismo de siempre, y para entonces, cuando soplen
otros vientos en Cuba, la burocracia leal actuará como el vendedor de
café que paseaba por el muro del Malecón en la Habana en 1961, cuando la
invasión de Girón, pregonando su vasito de café: "Cafeeé, tres
centavos... Cafeeé, tres centavos" y que' al oír que los barcos
americanos ya se divisaban y acercaban a las costas cubanas, reorganizó
rápidamente su pregón: "Coffeee, three cents... Coffeee, three cents".

Source: 'Coffee three cents' -
http://www.14ymedio.com/opinion/Coffee-three-cents_0_2058994082.html

Grupo Opositor Cubano promueve música contestataria Telemundo

Monday, August 22, 2016

Los privados se echan la agricultura encima

Los privados se echan la agricultura encima
De lo que se produce para comer en Cuba, el Estado sólo produce una
mínima parte
Lunes, agosto 22, 2016 | Osmar Laffita Rojas

LA HABANA, Cuba.- Hace dos años, en julio de 2014, el ministro de la
Agricultura Gustavo Rodríguez Rollero informó al Pleno de la Asamblea
Nacional del Poder Popular acerca de la profunda reestructuración
llevada a cabo en su ministerio.

Como resultado de esa reestructuración, las 406 empresas existentes,
distribuidas en 12 grupos, en la cual laboraban 300 000 trabajadores,
quedaron concentradas en dos grupos: el ganadero, con 80 empresas y
cuatro institutos de investigación, y el agrícola, con 50 empresas y
cinco institutos de investigación.

El ministro Rodríguez Rollero dio a conocer la extinción de la Unión
Nacional de Acopio y la consiguiente reducción de más de 6 441 puestos
de trabajo, lo que significó un ahorro de 60 000 dólares anuales.

Fueron los cambios más importantes en el sector agropecuario luego de
que el gobierno autorizara, a finales de 2008, la entrega en usufructo
de más de un millón de hectáreas de tierras ociosas.

Al cierre de 2015, según datos gubernamentales, más de 1,5 millones de
hectáreas habían sido entregadas en usufructo.

Habían sido disueltas 298 Unidades Básicas Producción Cooperativa (UBPC)
y 105 Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), que no tenían
posibilidades de recuperación.

Como resultado del cierre de la Unión Nacional de Acopio se decidió que
entraran a formar parte del sistema de Comercio Interior los 378
mercados agropecuarios estatales y las 1 538 placitas que gestionaba.

Otros datos ofrecidos por el titular de la Agricultura es que más de 900
mil personas están vinculadas a la producción agrícola, lo que
representa el 13,2 por ciento de la población en edad laboral de la
Isla, pero por los pobres resultados alcanzados, la producción agrícola
solo representa el 4% del Producto Interno Bruto (PIB).

El pasado año el Estado cubano tuvo que destinar más de 2 000 millones
de dólares para la importación de alimentos.

De las 6,3 millones de hectáreas de tierras cultivables que Cuba posee,
más de un millón se mantienen ociosas.

A dos años del reordenamiento del sector agrícola, dirigido a hacer más
eficientes y productivas las 360 empresas agrícolas, los resultados no
han sido los esperados. Más bien ha habido un retroceso.

Según el informe de la Oficina Nacional de Estadística e Información
(ONEI), "Sector Agropecuario, indicadores seleccionados, enero-marzo
2016", en dicho periodo, la producción de vianda y hortaliza fue de 1
455 000 toneladas. De ellas, las empresas agrícolas estatales solo
produjeron 186 240 toneladas. Las 1 268 760 restante las aportaron las 5
473 cooperativas de diferentes tipos, los campesinos y usufructuarios de
tierra.

La producción de las empresas agrícolas estatales se ha estancado. De la
producción de hortalizas, que fue de 804 400 toneladas, solo lograron el
16 %. En la de tomates, que reportó 248 700 toneladas, solo lograron el
7,5 %, de plátanos (192 000 toneladas) el 10,9 %, de frijoles (57 700
toneladas) el 11,8% y de maíz (43 600 toneladas) un insignificante 1,3%.

De los 98 millones de litros de leche producidos en el trimestre
enero-marzo de 2016, las empresas pecuarias estatales produjeron 14 210
000 litros.

De la carne de res y de cerdo, cuyos precios están por los cielos, las
empresas pecuarias y combinados porcinos produjeron 42 400 y 96 200
toneladas, respectivamente.

La producción de frutas reportada en el trimestre ascendió 142 200
toneladas. Los mayores aportes fueron de las cooperativas, los
campesinos y los usufructuarios: ascendió a 133 099 toneladas. Las
empresa agrícolas estales solo produjeron 9 100. La presencia de frutas
en la red de mercados agropecuarios correspondió en lo fundamental a los
productores no estatales.

Llama la atención que los medios oficiales no se hayan referido a la
producción agrícola alcanzada en el primer trimestre del año y que
pasaran por alto el hecho de que las 360 empresas agrícolas estatales
continúan a la zaga.

origenesmadibas@gmail.com

Source: Los privados se echan la agricultura encima | Cubanet -
https://www.cubanet.org/actualidad-destacados/los-privados-se-echan-la-agricultura-encima/

Cuba y los eufemismos para una misma hambruna

Cuba y los eufemismos para una misma hambruna
MANUEL C. DÍAZ

Hace 25 años, para poder advertir a la población cubana sobre la grave
crisis que se avecinaba sin tener que mencionar la palabra hambruna, el
régimen cubano ideó un diabólico eufemismo: "Período especial en tiempos
de paz". Ahora, un cuarto de siglo después, ha inventado otro: "nueva
coyuntura". La primera vez se debió al colapso de la Unión Soviética; en
esta ocasión, al del régimen bolivariano. Y aunque ahora las
circunstancias son diferentes, los cubanos que vivieron aquellos
terribles tiempos del "período especial", tanto los que emigraron como
los que todavía permanecen en la isla, los recuerdan con angustia.

Todo comenzó en 1991 cuando un día, sin previo aviso, los buques
petroleros soviéticos dejaron de llegar. Las consecuencias fueron
inmediatas: los cortes de electricidad se hicieron más frecuentes y
prolongados, muchas fábricas cerraron sus puertas y el sistema de
transporte estuvo a punto de paralizarse por falta de piezas de
repuesto. Fue entonces que las ciudades se llenaron de bicicletas chinas
y aparecieron los primeros carretones de mulos. Y el país comenzó a
hundirse lentamente entre consignas revolucionarias, edificios que se
derrumbaban y apagones interminables.

Una de las escaseces más serias fue la falta de combustible para cocinar
lo poco que se conseguía; solo faltó que las familias cocinasen con leña
en las aceras. En realidad, lo hicieron. A veces solo comían coles
hervidas sin sal. La desnutrición, a la que el gobierno cínicamente
llamaba "precariedad alimentaria", provocó enfermedades hasta entonces
desconocidas en la isla: el beriberi y la neuropatía óptica. De las
farmacias se esfumaron las aspirinas y las toallas sanitarias; y de las
bodegas el aceite y el arroz. El sistema de distribución de alimentos se
convirtió en un laberinto kafkiano sin salida: "Entonces, ¿hoy no tocan
los yogures aunque lleguen a nuestro punto de leche?", preguntaban las
sufridas matriarcas cubanas. "No, porque estos son los de primera
vuelta", les contestaban los empleados. "¿Y en qué vuelta nos tocan a
nosotras?". La respuesta solo servía para confundirlas más: "En la
primera, pero de la segunda quincena; estos son de primera vuelta,
primera quincena".

Mientras los economistas hablaban de la disminución del PIB per cápita,
las amas de casa inventaban el bistec de cáscaras de toronjas y el
picadillo de gofio. Con cada nueva estadística ofrecida por el gobierno
surgía una nueva degradación moral: si la importación de mercancías caía
a un 75 por ciento, el número de jóvenes prostitutas buscando turistas
extranjeros alrededor de los hoteles aumentaba en la misma proporción.
Los científicos cubanos, tratando de paliar la hambruna que ya se abatía
sobre la isla, inventaron la "masa cárnica" y "la pasta de oca". De nada
sirvió. Un día las madres cubanas no pudieron darles leche a sus hijos y
ya nada volvió a ser como antes. De repente, todos tuvieron conciencia
de la desolación de sus vidas, la estrechez de sus sueños y la magnitud
de su miseria.

Fue entonces que comenzó el éxodo. Primero intentaron la ocupación de
embajadas: en mayo de 1994, un centenar de cubanos desesperados ocuparon
la de Bélgica. Después optaron por el secuestro de embarcaciones: en
julio, mientras trataban de escapar en el remolcador "13 de marzo",
murieron –incluyendo una docena de niños– 41 de sus ocupantes cuando la
embarcación fue hundida por las autoridades cubanas. El descontento fue
agravándose y se produjeron varias protestas callejeras, entre ellas el
famoso "maleconazo", sofocado por la policía con bastonazos y patadas.

Aquella misma noche, mientras todavía continuaban las detenciones, Fidel
Castro declaró ante las cámaras de la televisión cubana que daría
instrucciones a los guardafronteras de no obstaculizar las salidas. Así
empezó la Crisis de los Balseros: casi 40,000 cubanos abandonaron la
isla. Estados Unidos y Cuba negociaron nuevos acuerdos migratorios y
aumentó el número de cubanos en el exterior. Y empezó también, con el
envío de millones de dólares en remesas y mercancías, una lenta pero
calculada recuperación económica. Cuando las arcas estuvieron llenas de
dólares, la cúpula castrista sonrió aliviada.

Sin embargo, ahora resulta que a pesar del restablecimiento de
relaciones diplomáticas con Estados Unidos, las numerosas inversiones
extranjeras y el incremento en la cantidad de turistas que visitan Cuba,
no hay dinero para pagar las deudas. Cuando el mismo Raúl Castro admitió
que la economía del país atravesaba "circunstancias adversas", se
desataron las especulaciones; no solo sobre un nuevo "período especial",
sino también sobre el "inminente fin del castrismo". Lo más probable es
que estos vaticinios resulten exagerados y la dictadura cubana sobreviva
una vez más. Algo que sería de lamentar porque mientras la dinastía de
los Castro capea esta "nueva coyuntura", los pobres cubanos se verían
obligados a enfrentar otra hambruna. Ojala que esto no ocurra; sería
terrible que tuviesen que volver a cocinar con leña en las aceras.

manuelcdiaz@comcast.net

Escritor cubano. Reside en el sur de la Florida.

Source: Cuba y los eufemismos para una misma hambruna | El Nuevo Herald
-
http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/opinion-sobre-cuba/article96789982.html